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Artículos
CALIDAD DE VIDA DEL
PACIENTE EN
HEMODIÁLISIS

En nuestros días es
cada vez más común
encontrar en los
centros de atención
médica a pacientes
con infinidad de
enfermedades, en su
mayoría crónicas. La
insuficiencia renal
crónica es una
enfermedad que trae
consecuencias para
quien la padece así
como para su entorno
familiar ya que de
no ser posible un
trasplante, se
eliminan los
productos de desecho
metabólico a través
de membranas
semipermeables como
el peritoneo o de
aparatos
dializadores que
separan la sangre
del líquido
dializante.
El tratamiento de
diálisis, involucra
la calidad de vida
del paciente y de la
familia. Los
pacientes renales
deben aprender a
sobrellevar su
enfermedad, y
además, adaptarse a
su dependencia de
una máquina y del
conjunto de
profesionales
involucrados en su
tratamiento. En la
institución de
hemodiálisis, se
deben conocer no
únicamente a los
pacientes y por lo
menos a uno de los
familiares que los
acompañan, sino
también de la
historia de vida de
ambos y así mismo
como están viviendo
el transcurso de la
enfermedad y con qué
alternativas cuentan
para afrontar su
situación.
El mayor problema de
estos pacientes es
con la enfermedad
misma, pero con
mucha frecuencia se
agregan problemas
con la integración,
psicológica y
conductual.
Sensaciones tales
como irritabilidad,
nervios, mal humor,
pérdida de memoria,
confusión, problemas
al dormir,
depresión, rabia y
bajos niveles de
energía pueden ser
el resultado de la
acumulación de
toxina. Es normal
sufrir reacciones
emocionales aun
después de que haya
comenzado la
diálisis y las
toxinas sean
removidas de su
sangre. Reacciones
comunes son:
negación de la
enfermedad,
sentimientos de
culpa por tener la
enfermedad, miedo al
porvenir, rabia,
depresión y
sensación de pérdida
de control. Los
miembros de la
familia pueden
también experimentar
algunos de estos
sentimientos. Es
importante para cada
uno expresarlos
(especialmente a su
familia, doctor,
enfermera y
psicólogo/a) porque
de esta manera su
familia se adaptará
con mayor facilidad.

Es indispensable que
el paciente renal,
aprenda tanto como
sea posible sobre
cuidarse a sí mismo.
La importancia de
que realice una
correcta
alimentación y sea
él mismo quien
maneje los distintos
alimentos de forma
adecuada, es
fundamental, y
mejorará además el
resultado de la
hemodiálisis. El
ejercicio físico
moderado, es muy
recomendable pues
les ayuda a mejorar
su autoestima y su
bienestar. Supone un
esfuerzo positivo,
en su vida diaria.
Practicarlo con
frecuencia, pero
considerando el
estado y la
condición del
paciente, ayuda a
mejorar su calidad
de vida y elevar el
estado personal.
Caminar, es una
actividad lúdica que
ayuda sobremanera, y
se puede practicar
en cualquier
momento.
También es
importante que
regrese a tantas de
sus actividades
rutinarias como sea
posible. Volver a
sus viejas rutinas
le ayudara a
sentirse "normal"
nuevamente. Aunque
pueden sentirse solo
por momentos, su
familia, doctor,
enfermera y otros
miembros del equipo
son sensibles a las
preocupaciones del
paciente quien debe
sentirse en libertad
de hablar con ellos.
Cuando el paciente
entiende los
beneficios de seguir
dieta prescrita, la
medicación y el
tratamiento, y
después de haber
estado bajo rutina
de tratamiento por
un tiempo, se
sentirá con mayor
control y más
confiado de poder
adaptarse a este
nuevo estilo de
vida.
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