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Diálisis
¿Qué
es la diálisis?
La
diálisis es un
procedimiento que se
realiza de rutina en
personas que sufren
de insuficiencia
renal crónica o
aguda. El proceso
implica la
eliminación de
sustancias de
desecho y líquidos
de la sangre que
normalmente se
eliminan por los
riñones.
La diálisis también
puede usarse para
prevenir el
desarrollo de
insuficiencia renal
en personas que
hayan estado
expuestas a
sustancias tóxicas o
que las hayan
ingerido.
¿Cuándo es necesaria
la diálisis?
Es necesario
recurrir a la
diálisis cuando los
riñones ya no son
capaces de eliminar
los desechos y el
exceso de líquido de
la sangre en
cantidades
suficientes como
para mantener sano
al paciente.
Generalmente, esto
ocurre cuando los
riñones funcionan al
5-15 % de lo normal.
¿Cómo funciona la
diálisis?
En el proceso de
hemodiálisis, la
sangre del paciente
se conduce entubada
desde el organismo
hasta una máquina
llamada “riñón
artificial” en la
que pasa a través de
un filtro de
limpieza
(dializador), en el
que se produce el
intercambio entre el
líquido del
dializador y la
sangre, recogiendo
las sustancias
tóxicas de la sangre
y aportando otras
beneficiosas, y
retorna de nuevo al
cuerpo.
A semejanza de los
riñones sanos, la
diálisis permite:
●
Eliminar las
sustancias tóxicas,
la sal y el agua en
exceso del
organismo;
●
Mantener el nivel
adecuado de ciertas
sustancias químicas
en la sangre.
●
Contribuye a
controlar la presión
sanguínea.
Para poder llevar la
sangre al
dializador, es
necesario establecer
un
acceso vascular
o entrada a los
vasos sanguíneos,
para lo cual es
necesaria una
intervención local
de cirugía menor,
generalmente en el
antebrazo, por su
mayor accesibilidad
y facilidad de
manipulación en la
diálisis.
Existen tres
posibilidades:
FÍSTULA – INJERTO -
CATÉTERES

●
La más habitual es
la realización de
una fístula,
uniendo una vena y
una arteria del
antebrazo. Es el
método más seguro,
que dura más tiempo
y tiene menos
complicaciones.
●
Cuando no es posible
realizar la fístula
con los vasos del
propio paciente, se
implanta un
injerto,
un vaso artificial
que une la arteria y
vena del paciente.
●
El tercer tipo de
acceso, llamado
catéter,
se inserta en una
vena grande del
cuello o del tórax.
Este tipo de acceso
generalmente se
utiliza cuando se
requiere diálisis
por un periodo de
tiempo corto. Los
catéteres también se
pueden usar como
accesos permanentes,
pero sólo cuando no
es posible crear una
fístula o un
injerto. Los
catéteres se pueden
conectar
directamente a los
tubos de diálisis y
por lo tanto no se
utilizan agujas.
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